GIROLAMO MASINI

 

Autor: GIROLAMO MASINI (1840-1885)

Obra: REBECA

Escultura en mármol

 

EL AUTOR

 

Masini fue un escultor italiano alumno del florentino Aristodemo Costoli.

 

Entre sus obras más conocidas se cuenta la estatua de bronce Cola di Rienzo (de 1887) colocada en Roma. De esta estatua se hicieron pequeñas versiones. Otra de sus obras, Fabiola, se encuentra en la Galería Nacional de Arte Moderno de Roma.

 

Masini era un miembro menor de la novela realista, una generación de oponentes de los artistas Cold Neoclasicismo de Canova. Enseñó en la Accademia di San Luca en Roma, donde tuvo entre sus alumnos a Ernesto Biondi y Attilio Piccirilli. Participó con algunos de sus trabajos en la Exposición Internacional de 1874 en Roma. El mismo año creó para la ciudad de Gropello Cairoli (provincia de Pavía) una estatua de Donna Adelaide Bono Cairoli, madre de los hermanos Cairoli.

 

Masini murió en Florencia en 1885.

 

LA OBRA

 

Esta obra fue premiada en la Exposición de Turín del año 1884. A continuación ponemos el texto acompañando al grabado cuando se publicó en la Ilustración Artística en 1882.

 

"Abraham quería asegurar su descendencia y expidió a Eliezer para la mesopotamia, en busca de esposa para su hijo Isaac. El Señor inspiró al fiel criado la elección de Rebeca, moza de buen parecer y virgen muy hermosa,como dicen de ella los Sagrados Libros. El encuentro de Eliezer y Rebeca tuvo lugar en una fuente, a la cual la joven había ido por agua, y en arras del futuro matrimonio recibió la bella hija de Bathuel, zarcillos y brazaletes de oro. El escultor presenta a Rebeca después de recibidos estos presentes, embebida en la inocente contemplación de sus joyas.

Una novedad ofrece esta estatua, el traje de la doncella, de carácter beduino, separándose por completo de la costumbre seguida siempre que se ha pintado a esculpido ese personaje. Masini sostiene la verdad histórica de esta innovación diciendo que los beduinos de hoy piensan, creen, obra y visten ni más ni menos que los de hace miles de años, y que, siendo enemigos de toda innovación, es seguro que ha encontrado el verdadero y sencillísimo figurín de la prometida de Isaac.

La deducción no deja de tener su verosimilitud y prueba que el hábil escultor no ha desperdiciado sus excursiones por el campo de la arqueología."