COLEGIO DE LAS ESCUELAS PÍAS DE GUANABACOA

ISLA DE CUBA - ESTABLECIMIENTO DE ENSEÑANZA. Vista de las Escuelas Pías, en Guanabacoa (de fotografía)
ISLA DE CUBA - ESTABLECIMIENTO DE ENSEÑANZA. Vista de las Escuelas Pías, en Guanabacoa (de fotografía)

COLEGIO DE LAS ESCUELAS PÍAS DE GUANABACOA1

 

    Al glorioso español José de Calasanz de la Madre de Dios, apóstol de la niñez, ángel de los párvulos y doctor de la juventud,” según le llamaron sus contemporáneos; a su gran fondo de caridad y su inquebrantable paciencia, en medio de muchas contrariedades y aun persecuciones violentas, se debe la fundación del primer colegio de las Escuelas Pías, el más útil (como ha dicho un eminente profesor) de los establecimientos de enseñanza: creólo en Roma, en 1597 en la reducida casa del virtuoso eclesiástico Dr. Antonio Brendano, párroco de la iglesia de Santa Dorotea, en el barrio de Transtiberini, y pocos años después, las ciudades principales del mundo católico pedían encarecidamente al P. Calasanz nuevas fundaciones de Escuelas Pías, por considerarlas como el más firme sostén del Estado, y elemento primordial de civilización y de progreso.

    Si Inglaterra ha tenido un Lancaster, que inventó la enseñanza mutua, y Francia puede presentar un Froebel, el ingenioso autor del sistema denominado Jardines de la Infancia, España debe enorgullecerse de ser la patria de San José de Calasanz (nació en Peralta de la Sal, en Aragón, el 11 de Setiembre de 1556), el admirable fundador de las Escuelas Pías, de esos establecimientos de enseñanza y ejemplo, donde ricos y pobres, y especialmente estos últimos, aprenden a a ser hombre ilustrados y buenos ciudadanos, que han de dar más tarde honra y prez a la patria.

    En la Península española existen no pocos establecimientos dirigidos por virtuosos y sabios Padres Escolapios, siendo muy notables, por cierto, los de San Fernando y San Antonio Abad, de esta corte; y en la isla de Cuba son bien conocidos el de Puerto-Príncipe, fundado en 1858, y el de Guanabacoa, a corta distancia de la Habana, del cual damos una vista en el grabado de la página 76.

    Éste último fue fundado en 19 de noviembre de 1857, siendo capitán general de la isla de Cuba D. José de la Concha, y general de la Orden el reverendísimo Padre Jacinto Feliu de la Virgen de los Ángeles, antiguo profesor de Matemáticas del Colegio general Militar de Segovia, y vivo aún en la memoria de los hombres más ilustres de nuestra patria en la carrera de las armas y en el catálogo de los sabios, por sus escritos y trabajos científicos.

     En un principio se destino a la creación de maestros normales, para la propagación de la enseñanza en la isla, y últimamente ha tomado el carácter, más que de Escuela normal, de Escuela Pía, como los colegios de la Península: en 1871 tenía ya Guanabacoa siete sacerdotes catalanes, dos aragoneses, uno castellano y uno valenciano, cuatro hermanos operarios catalanes y uno valenciano, y contaba en sus aulas 561 alumnos, que recibían enseñanza científica y literaria, preparatoria para todas las carreras.

   Las reformas hechas últimamente en este magnífico establecimiento; la situación del edificio en medio de bellos jardines, y bajo el suave clima de Guanabacoa, hermosa población, unida por ferro-carril a la capital de la isla; la excelente enseñanza que en él reciben los alumnos, y la proverbial amabilidad de los Padres Escolapios que le dirigen, son motivos suficientes, sin citar otros, para que el colegio de Guanabacoa sea considerado como uno de los mejores de la ilustrísima orden religiosa que fundó el santo aragonés Fr. José de Calasanz.

 

 

1. Texto publicado en: La Ilustración Española y Americana. Año XXV, nº XXIX, 8 de agosto de 1881, pg. 67 y 76