GRITO DE YPIRANGA

 

Se denomina Grito de Ypiranga o Grito de Ipiranga (por Ipiranga, São Paulo) a la declaración de la independencia de Brasil realizada por el entonces príncipe portugués Pedro I de Brasil el 7 de septiembre de 1822.

Pedro I había quedado como regente de Brasil tras el fin de las Guerras Napoleónicas y la consecuente vuelta del rey Juan VI a Portugal. Los privilegios que había ganado Brasil mientras acogía a la exiliada casa real desaparecieron con ello, forjándose una alianza entre Pedro I, el nacionalismo brasileño y los sectores progresistas en Portugal. Tras recibir en Ipiranga correos de Portugal informándole de que las cortes pretendían mantener las relaciones coloniales, Pedro I se rebeló abiertamente, la historia cuenta que desenvainó su espada y exclamó: "¡Independencia o muerte!"

 

Efectivamente, en 1822 se logró la independencia, conocida como el Grito de Ipiranga. No fue un movimiento político, no fue una guerra, ni un levantamiento. Fue una simple “declaración” en todo sentido. Sin pueblo, con el ejército, se aplaudió un discurso en el que el nuevo emperador decía que Brasil era libre de Portugal. Y con eso acabó todo.