BUSQUÍSTAR - II FIESTA DE LA MATANZA

Entre las tradiciones más arraigadas en Las Alpujarras se encuentra la matanza. Se efectuaba la misma en cada familia, al final de año, cuando los fríos muestran su cara más cruda;  pero al mismo tiempo imprescindibles esos mismos fríos para la buena conservación de los resultados de la mima: conservación de los jamones, embutidos, tocinos y demás, que en tiempos próximos-pasados, y ante la inexistencia de lugares de refrigeración, (como hoy existen), no había más remedio que conservarlos en cámaras, o sea, en lugares bien ventilados de las viviendas, generalmente en la parte alta de la casa, para que poco a poco se consumieran  a lo largo del año. Para saber más sobre cómo era una matanza en años anteriores, podéis verlo en este enlace.

Pero ahora lo que nos trae a colación es la reciente FIESTA DE LA MATANZA, (II JORNADAS ROTOGRASTRONÓMICAS DE LA MATANZA)  que se celebro el pasado 7 de diciembre en la localidad de Busquístar.

Amaneció la mañana fresquita, pero poco a poco el sol quiso acudir a engrandecer este ritual conmemorativo de uno de las hechos que más se han vivido por parte de todos los alpujarreños en su reciente historia. Una matanza ha sido siempre un  hecho de intima-convivencia, una actividad necesaria en donde el cerdo, eje central del hecho era sacrificado con todo el amor de sus propietarios y durante dos días se preparaba para “guardarlo” como ayudas de sustento para el próximo año.

 

Los que llegamos desde fuera al esta celebración nos encontramos desde primera hora a las mujeres, trabajando ya con la cocción de la cebolla, que junto con la sangre del cerdo, forman la base principal de la morcilla; uno de los embutidos más característicos de esta nuestra tierra, que por la tarde se compartiría entre todos.

Después se prepararon las “papas con asaura”, que eran  la comida fuerte del día de la matanza; y al mediodía pudimos compartirla  todos en los patios del Colegio, en un acto de la más sana convivencia.

 

Como en muchos de los actos que la tradición nos depara en nuestra tierra, en el de la matanza las mujeres tienen un protagonismo especial. Aparte de matar el cerdo y abrirlo (esto si lo hacían los hombres, generalmente), eran ellas las que habilidosamente preparaban los embutidos y todo lo concerniente a la misma. Desde calentar el agua para pelar-lavar el cerdo hasta el último “lomo en orza” que hacían en las correspondientes orzas de barro. En Busquístar no podía ser menos. Allí estaban las mujeres, organizando y preparándolo todo, desde su Alcaldesa, Elizabeth Lizana, que fue una más en las labores de preparación hasta los últimos que aparecimos allí por casualidad, y buscando lo que queda de nuestras sanas tradiciones.

 

Francisco Pelegrina López

BUSQUÍSTAR - II FIESTA DE LA MATANZA -- FOTOGRAFIAS

 

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