BUSQUISTAR

    “Busquistar, á 1170 m. altitud y con 1.240 habitantes, está situado muy cerca del cauce del río de Trevélez, del que dista como un kilómetro, y su término está enclavado en el pueblo de aquel nombre y el de Pórtugos.”[1]

    

“Lugar con ayuntamiento en la prov., dióc., aud. terr. Y c. g. de Granada (11 leg.), partido judicial de Órjiva (2 ½)  SITUACIÓN. En la falda meridional de Sierra Nevada, a 3 leg. De la cúspide llamada Veleta, a dos tiros de fusil de la margen derecha del río de Trevélez, sobre una larga roca que se extiende de Norte a Sur y entre los cerros Peños y la Mezquita, que son los que sujetan dicho r.; el clima es muy sano, pues no se sufrió el cólera, pero frío y húmedo; reina el viento oeste, que entra por la embocadura del río, y las enfermedades más comunes son reumas y muchos constipados. La figura del pueblo es un cuadrilongo, cuya línea de circunvalación mide 2.000 varas, atravesándolo una acequia de buena agua: tiene 175 casas de dos pisos, la mayor parte reedificadas; calles irregulares, pendientes y de muy mal piso, las más desempedradas; dos plazas, la una en la que está la iglesia, es la más grande, de figura irregular; la otra cuadrada a un extremo de la población: casa consistorial recientemente construida, con la cárcel en el piso bajo; una fuente con dos caños de buena agua, ferruginosa y astringente; una escuela donde se educan de 23 a 30 niños, cuyos padres pagan al maestro 2 rs. Mensuales por cada uno, además de los 1,100 que anualmente cobra de los fondos municipales: iglesia parroquial. (San Felipe y Santiago), de estilo moderno, situada casi en el centro del pueblo junto al cementerio; es de una nave de 39 varas de largo, 7 ½ de ancho y 10 ½ de altura, con 6 altares y algunas efigies, entre las que son las más notables la de Santa Ana y la Virgen dando lección: el curato de primer ascenso, está servido por un cura y un sacristán. Aunque no hay establecimientos de beneficencias, a los enfermos pobres se les socorre por un vecino, según le corresponde en turno, y las medicinas se costean de los fondos del pueblo. A distancia de 200 varas de la población se halla un barrio de pequeñas casas, llamado el Albaicín, y su jurisd. comprende los caseríos de la Bina, Roblear, las Fuentezuelas, Gelechar, los Arroyos y los Llanos, dentro de los cuales se cuentan 32 cortijos: a 700 pasos al oeste se levante el mencionado cerro de la Mezquita, desde donde se descubren los pueblos de Pitres, Mecina-fondales, Pórtugos y Ferreirola con sus preciosas vegas, todos del part. jud. de Albuñol, que en tiempo de los árabes componían con Busquistar, la taha (para el significado de esta palabra véase el art. Andarax, taha de) de Pitres: en este cerro existen los muros de una mezquita de 30 varas de long. Y 5 ½ de latitud. El de los Peñones a 300 pasos al este, tiene un su cumbre una cueva espaciosa, formada en una masa de piedra, cuyo pico se nombra del Padre Galoroso, y es también un punto de vista agradable por las montañas y el r. Guadalfeo que desde él se descubren: el del Conjuro es también elevado, y el de Magalite se hace notar por su Escaleruela, llamada de Busquistar, de que luego hablaremos. Confina el término por el Norte con los de Portugos y Trevélez; este Trevélez, Castaras y Notaex; sur Almejixar, y oeste Ferreirola y Pórtugos, a la dist. desde ¼ a 1 legua, y comprende 75 fan. De riego, 40 de secano y unas 3.000 de inculto; tiene un hermoso monte de 1 leg. de extensión hasta el term. de Trevelez; los cotos del Castillejo y los Hoyos de Casares, todos de buenas encinas y robles, con algunos castaños, y un cotillo: estos últimos árboles son de una corpulencia extraordinaria, que revela su larga antigüedad y tienen nombres especiales que los distinguen: el tronco del llamado Llueca, es de 45 pies de circunferencia; los de las Albercas, Tanquillos, Las Ventajas, Niño y otros, son no menos notables por su tamaño enorme, y producen con relación a su magnitud desde 12 a 20 fanegas de castañas. Pasa hacia el este por entre el monte de encinas y robles el río de Trevelez, que hace en la sierra de este nombre, de cuyas aguas proceden las de la referida acequia, que las toma a distancia de 1 leg. De la pobl.: esta disfruta la mitad del caudal de la acequia, Portugos una cuarta parte,  y la otra Ferreirola: para la servidumbre de los cortijos y conducción de leñas hay un puente sobre el río, y otro mejor para tomar el camino de Cástaras y Alpujarras bajas; sigue con el mismo nombre de Trevelez hasta unirse en la Herradura con el río de Orjiva, y desembocan en Motril. Los caminos son escabrosos, como el terreno, y de herradura para Trevélez, Cástaras y Pórtugos, siendo notable la referida Escaleruela de Busquistar al este, que le pone en comunicación con el resto de la Alpujarra, y es un estrecho y tortuoso sendero de escaleras tajadas en un peñasco muy elevado, verdadero precipicio para las personas y caballerías que no están acostumbradas a pasarlo.

 

PRODUCCION: castañas, vino, maíz, trigo, centeno, habichuelas, seda, lino, cebada, garbanzos, habas y aceite: poco ganado lanar y cabrío, y cerdos de cría; pero los cebones son muy buenos, y los jamones dulces, tiernos y gustosos de los mejores de España, conocidos por de la Alpujarra: se crían algunos becerros en los cortijos de la sierra y en el monte; la bellota de encina y roble es abundante, y con ella se ceban todos los años 200 cerdos de los vecinos. No se conoce otra industria sino la labor del campo: hay un molino harinero de propios con dos piedras; de modo que los propietarios no han podido hacer otros, y el pueblo sufre el perjuicio de tener que salir a los molinos de Portugos, Ferreirola y Trevelez para hacer harina blanca, pues otra no se permite. Se importa cebada, aceite, lino, aguardiente y vino, cerdos y ganado para la labor, y se extrae seda, castañas, habichuelas y casi todo el trigo que se coge; hay una tienda de abacería, telas y calzado.

POBLACIÓN: 110 vecinos, 540 almas. [2]



[2] MADOZ, Pascual. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. 2.ª ed. Madrid, 1845-1850 

 



[1] SOLER Y PEREZ, Eduardo: Sierra Nevada, las Alpujarras y Guadix. Madrid, Imprenta del Cuerpo de Artillería, 1903, pg 58