CASTELL DE FERRO

La descripción que pongo a continuación está tomada del Pascual Madoz "Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar". 2.ª ed. Madrid, 1846-1850.

 

Para las descripciones actualizadas se puede ver en Wikipedia.

"Aldea agregada al ayuntamiento de Gualchos. Situado en la falda oriental del monte denominado Castell de Ferro, con buenas vistas a la costa de Levante. En esta posición la loma de Espinardo la resguarda de los vientos del Este y aunque abrigada de los del Norte y Oeste por el monte referido, se dejan sentir con  frecuencia rechazados por las crestas del alto cerro del Águila que los precipita por sus francos hacia el pueblo y el mar, desembocando con violencia por la cuenca que sirve de cauce a la rambla de Rubite: a pesar de esto su clima es muy templado y saludable, padeciéndose solo las fiebres agudas. La población forma un cuerpo de figura triangular, asentado la mayor y mejor parte en llano y a 116 veras del mar, cuyo conjunto se compone de 208 casas, 4 de ellas de dos cuerpos, y las demás de uno, generalmente cómodas, y algunas muy bellas, todas distribuidas en 8 calles sucias y sin empedrar, con una plaza pequeña, descubierta hacia el mar, y sin otro edificio que la iglesia y las paredes laterales de las casas contiguas. Esta es una pequeña ermita, ayuda de parroquia de la de Gualchos, situada hacia el extremo oriental del pueblo, dando frente al mar: el edificio es de 14 varas de largo, 8 de ancho  7 de alto: construido en 1816 a costa del vecindario y de las tripulaciones de mar, dedicado a la Virgen del Carmen, cuya festividad se celebra en su día, y servido por un eclesiástico de la matriz, la cual atienda también a los gastos del culto, celebrándose en ella los entierros, bautismos y matrimonios. No hay cementerio ni ninguna clase de establecimiento público: hasta mediados  de 1843 hubo una escuela de primera enseñanza, sin dotación, a la que concurrían unos 30 niños de ambos sexos, y tampoco existe. Carece de aguas manantiales, y para el consumo público existe un pozo común de excelente agua, producida por filtraciones subterráneas de la rambla de Rubite, y contiguo a él un lavadero que sirve también para abrevar el ganado; otros seis pozos con norias, en el mismo plano de la rambla, sirven para el riego de algunos cortos pedazos de tierra de labor, además de los que en las casas sirven para los usos domésticos.

 

En la estación de verano este pueblo es muy concurrido de la gente del interior, que llega a disfrutar de los baños del mar, y de las tripulaciones de los buques, que acuden al tráfico de los frutos del país. Forman el puerto la rada propiamente dicha de Castell de Ferro,  la cala de Cambriles: la primera es una playa descubierta, algo resguardada del oleaje de poniente por la punta del cerro de la Estancia, con fondo limpio, variable en profundidad por los aluviones de la rambla de Rubite que desagua en ella; pero muy peligrosa en los temporales del Este, y aún también con los vientos del Oeste, que rebosan por el cauce de la misma rambla. La segunda es una cala distante 260 varas al Este del pueblo, de 400 varas cuadradas de fondeadero y 13 a 50 pies de agua, con fondo limpio de arena fina, perfectamente resguardada de los vientos de Oeste por el monte tajado de la torre de Cambriles; pero peligrosa por el cambio repentino a los de Levante con que aquellos concluyen, en cuyo caso los buques que se abrigaran en el seno de la cala peligrarían mucho; por lo que se colocan en franquía, anclando a la entrada, si bien con menos seguridad del Oeste. Estos dos puertos están sujetos a la inspección sanitaria de la junta municipal de Gualchos, y a ellos concurren anualmente 240 buques con destino o de arribada, haciéndose el principal tráfico en la playa de Castell de Ferro, pues la cala de Cambriles está casi desierta. Considerada esta población como un barrio extramuros de Gualchos, no tiene demarcada jurisdicción particular, pues corresponde a la de esta villa; sin embargo, se considera pertenecer a aquella la cala de Cambriles, en la que hay 2 casas y algunas cuevas habitadas próximas al mar. El monte de Castell de Ferro es un cerro de corta extensión, de piedra calcárea pura, bastante pendiente, sin tierra ni vegetación, colocando aisladamente en el centro de la cuenca de Rubite, y formando por su lado oriental una curva dividida en dos moles, la del SSO. Coronada por el castillo, de que hablaremos, y la de NE. Formado con su estribo la cala de Cambriles. A su falda oriental está colocada la aldea, como queda dicho, y delante de ella un playazo que pasa del estreno Oeste del Monte, y termina en la punta del cerro de la Estancia, formando de arna pura y por las olas del mar, que en lo antiguo aparece batían los francos de este monte, internándose por el centro de la rambla de Rubite. En el plano de esta hay algunos terrenos de labor, de escasa producción, beneficiados por el limazo de la rambla y las aguas de algunos pozos y norias. El mencionado castillo se componen de una torre rectangular del tiempo de los romanos, hecha de mampostería y de 60 pies castellanos de altura, 70 de longitud y 40 de anchura, con un espigón a su frente meridional, construido en el siglo XVI, que avanza al Sur, terminando en una batería con 6 piezas de hierro, una sola montada, pero enteramente inútil. El Torreón subsistió intacto hasta la noche del 26 al 27 de abril de 1836, en que cayó volado su frente oriental a impulso de una porción de pólvora que había en sus almacenes, inflamada por la estalación eléctrica: al presente se encuentra en igual estado de ruina, rasgada la magnífica bóveda de su plataforma, y en destrucción su obra moderna, hallándose todo en absoluto abandono. Hay además dos torres vigías para el resguardo de la costa, la de Cambriles, situada al Este y a 45 varas de la última casa de la población, sobre una punta que divide la rada de Castell de Ferro, de la cala de Cambriles, y la de la Estancia en una eminencia hacia el SO., a 1,200 varas del pueblo, ambas en buen estado.

 

La rambla de Rubite baja rápidamente de la sierra de la Contraviesa, en dirección SSE y desemboca en el mar corre entre el cerro de la Estancia y el Monte de Castell de Ferro: seca en todas las estaciones, pero muy caudalosa en las grandes lluvias, su cauce es más ancho cuando llega frente a este monte, y rechazada por él hacia el SO. Han empezado las aguas a abrirse paso al SE., derramándose ya por Cambriles, cuya cala llegará a arenar. Abunda en aguas subterráneas; y si se hiciera una presa real, media hora al note de Castell de Ferro, podría sin mucho costa hacerse de regadío una gran porción de terreno. Es esta agua subterráneas nacen dos manantiales abundantes: uno en el mismo cauce a la falda del cerro de la Estancia y otro en Cambriles, ambos inútiles para la agricultura, porque se hallan  en el mismo batidero del mar: las cortas labores de regadío próximas a la población riegan con norias comunes.

 

Los caminos son comunales; uno casi carretero, pero muy malo ya para la arriería que comunica con Gualchos, y otro que es una vereda muy pendiente y mala en dirección a Motril, la cual se une al camino que va de esta ciudad a Gualchos. La correspondencia se recibe en esta villa de la estafeta de aquella. Faltan las producciones de la agricultura y ganadería, pues la cosecha de su corta labor es insignificante, y se consume en el pueblo, proveyéndose en Gualchos de los artículos que faltan para la manutención, y en Motril de los de vestido. Su única producción es la pesquería, ramo muy abundante y rico en todo género de pescado, la cual se hace por toda su costa, y rendirá unas 15.000 arrobas anuales, que se exportan y consumen en las poblaciones del interior, particularmente en Granada y la alpujarra, por valor de 120.000 reales. La mitad de esta cantidad será el beneficio que reporte el vecindario, pues la restante pertenece a los barcos pescadores que acuden de otros puntos, en particular de Cataluña; hoy este tramos es libre derechos, pero en lo autoritario, cuando correspondía a Motril, paraba el impuesto del tinual, cuya renta se arrendó el año 1560 en el algodón, aunque no se cultiva por falta de agua: también se cría casi espontáneamente el nogal, y sin cultivo la pita, el palmito, la adelfa, el escordio, dos clases de tomillos y otras plantas medicinales: el mar, entre una variedad infinita de pescados, alimenta en su rocal sabrosos mariscos, encontrándose en ellas el marrajo entre otros peces dañinos: abundan las canteras de cal.

 

 

ARTES E NDUSTRIA. Una atarazana de cordelería de esparto e hilos para los barcos y redes de pescar, que labrará 400 arrobas anuales por valor de 1.800 reales; cuyos materiales se extraen de los montes y pueblos del interior. El vecindario se ocupa generalmente en la pesca y faenas de mar; en 16 barcos con 8 a 10 hombres de tripulación cada uno, y un buque de 20 toneladas para el comercio de cabotaje.

 

 

COMERCIO: el puerto está solo habilitado para la exportación de frutos de los pueblos de Fregenite, Gualchos, Jolucar, Lujar, Polopos, Rubite y Sorvilán, que están en sus inmediaciones, y cuyo principal mercado se hace para el fruto de pasa en el mes de setiembre, por los mismos barcos del tráfico, siendo insignificante su importación. El siguiente estado manifiesta la extracción de frutos que suele haber al año por mar, su valor y destino.

También se extraen para el interior unas 1.100 cargas de pescado por valor de 100.000 reales. Para la exportación del pescado solo hay 11 arrieros del pueblo con 14 bestias menores; y en ella, como en la conducción de los frutos del país al embarcadero, se ocupa la arriería de Gualchos y demás población del interior: las especulaciones y tratos de todas especies se hacen en el acto y a dinero efectivo.

 

POBLACION: 210 vecinos, 865 almas.

 

 

HISTORIA: La población de Castell de Ferro es presumible sea tan antigua como su castillo, cuya obra parece ser romana; parece probable que dicho castillo se edificaría por la importancia militar de este punto, para la defensa marítima y resguardo de sus costas y pesquerías. En tiempo de la dominación agarena, esta población y su castillo se llamaban Ara de Aquellarnacha, nombre acaso corrompido de su primitivo latino, y cuando la conquista se conocía por Castil-Ferruch, y también por Xaena o Jayena, equivalente al de Castell de Ferro, que conserva desde 1530, hasta cuya época fue una reducida población de pescadores perteneciente a la jurisdicción de Motril. El castillo de Castell fue entregado en enero de 1569 a Hocaid, vecino de Motril, que era uno de los jefes sublevados en dicha época contra los cristianos, por un cristiano hijo de morisca, quien asesinó a toda su guarnición. Los sublevados recibieron al abrigo de este castillo algunos socorros de Berbería. Al siguiente año el duque de Sesa los sitió, sus defensores lo abandonaron antes de llegarles un gran convoy que esperaban. En 1605 tenía esta población unas 100 almas, que habitaban en chozas diseminadas por la costa; y en este estado permaneció hasta mediados del siglo XVIII en que empezaron las plantaciones de la vid, y s aseguró la costa de piratas berberiscos, y entonces fue cuando principió su progreso, en el que sigue en la actualidad con motivo de ser el único puerto y mercado para la extracción de los frutos del país."

FOTOGRAFÍAS DE CASTELL DE FERRO