HIJA DE LA MANIGUA

Autora: Ysabel Sánchez Ballesteros

EDICIONES DAURO

 

Aparte de la descripción que se hace en la cubierta posterior del libro, (que reseñó a continuación de este breve comentario), tengo que decir que nada más que empezar a leer la novela, sabes que esa es tu Granada “del alma”, que se describe tu ciudad, sus gentes, su aire inconfundible. Con cierto vocabulario granadino-andaluz, siempre con la meticulosidad del uso de cursiva, pero que cuenta con algunas descripciones que personalmente me han recordado al mejor Proust de En busca del tiempo perdido. La autora ha tenido que investigar sobre la época bastante a fondo, y complementa perfectamente la obra con un Preámbulo, una Cronología de acontecimientos y un Glosario. Estamos ante una buena novela.

 

 “Hija de una prostituta nacida en el viejo barrio de las mancebías granadinas, Lorenza Valdivia se enfrenta a un destino oscuro e incierto, herencia de una infancia que se desarrolla en un ambiente sórdido y procaz. Las veleidades del destino la conducen por derroteros insospechados, sacándola de ese mundo y descubriéndole un universo nuevo, donde se mezclan el azote de la soledad y el desamparo, con la experiencia decisiva de un amor intenso capaz de mantenerse a través del tiempo. Todas estas vivencias la llevan a descubrir su fuerza y su dignidad.

En la Granada del siglo XIX y principios del XX, cuando el enriquecimiento de la burguesía surgida del cultivo de la remolacha trajo consigo la creación de florecientes industrias azucareras y alcoholeras que propiciaron la apertura de la calle principal de la ciudad, Gran Vía de Colón, un abanico de heterogéneos personajes nos muestran las distintas facetas de la condición humana, desde sus instintos más bajos, hasta ese deseo de superación que anida en el hallazgo de la propia entereza, pasando por el aprendizaje del desengaño y, sobre todo, por la lucha que cada cual libra con la existencia.

Hija de la Manigua es un recorrido por la Granada de la época, sus calles, sus ríos y rincones, y una minuciosa descripción de sus gentes, costumbres, comercios, festejos, prensa y riqueza patrimonial, unas veces conservada y otras destruida. Un recuento de sucesos que fielmente ambientados, dan una idea de lo que fue la ciudad y su entorno en un pasado no tan lejano, y llevan de la mano al lector por unos escenarios que convierten la novela en un relato apasionado.”