EL QUIJOTE - CAPÍTULO XX


"...bonitamente y sin ser sentido, ató con el cabestro de su asno ambas manos á Rocinante, de manera que cuando Don Quijote se quiso partir no pudo, porque el caballo no se podía mover sino a saltos.". Cap. XX


"...mas tanto anduvo mirando, que vió un pescador que tenia junto á sí un barco tan pequeño, que solamente podían caber en él una persona y una cabra, y con todo esto le habló y concertó con él que le pasase á él y a trescientas cabras que llevaba." cap. XX


"... mas como Don Quijote tenía el sentido del olfato tan vivo como el de los oídos, y Sancho estaba  tan junto y cosido con él, que casi por línea recta subían los vapores hácia arriba, no se pudo escusar de que algunos no llegasen á sus narices, y apenas hubieron llegado, cuando él fué al socorro apretándolas entre los dos dedos, y con tono algo gangoso dijo: paéceme Sancho que que tienes mucho miedo." cap. XX