CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

 

  1. Introducción
  2. Dedicatoria
  3. Bibliografía utilizada
  4. Vocabulario

 

1.INTRODUCCIÓN

 

            1.1. Historia de Crónica de una muerte anunciada.

 

Según las  palabras de su autor, estuvo treinta años meditando el hecho de  escribir esta obra,  que además de basarse en hechos reales

 

“... pues el asesinato de su amigo Cayetano Gentile Chimento, ocurrido en Sucre la madrugada del 22 de enero de 1951, fue tal vez el momento más grave de su juventud. Esta muerte introdujo en su memoria, no ya las piedrecillas que le habían dejado la pérdida del abuelo y la infancia fabulosa de Aracataca, sino verdaderos pedruscos de mortificación que sólo exorcizaría treinta años después en Crónica de una muerte anunciada “.Dasso SALDÍVAR.  García Márquez : el viaje a la semilla. La biografía. Madrid : Alfaguara, D. L. 1997. Citado como Dasso pág. 255

 

la había concebido en  principio como crónica periodística,

 

Plinio APULEYO MENDOZA y Gabriel GARCIA MÁRQUEZ.  El olor de la guayaba. 1ª ed. 1994, 1ª reimpresión 1996. Barcelona : Mondadori, 1994. P. 163.  pág. 36-38: En este libro Plinio Apuleyo Mendoza entrevista a GGM sobre su obra y establecen el siguiente diálogo:

 ¿Cuántos años esperaste para escribir la Crónica de una muerte anunciada?

- Treinta años.

-¿Por qué tanto tiempo?

- Cuando ocurrieron los hechos, en 1951, no me interesaron como material de novela sino como reportaje. Pero aquél era un género poco desarrollado en Colombia en esa época, y yo era un periodista de provincia en un periódico local al que tal vez no le hubiera interesado el asunto. Empecé a pensar el caso en términos literarios varios años después, pero siempre tuve en cuenta la contrariedad que le causaba a mi madre la sola idea de ver tanta gente amiga, e inclusive a algunos parientes, metidos en un libro escrito por un hijo suyo. Sin embargo, la verdad de fondo es que el tema no me arrastró de veras sino cuando descubrí, después de pensarlo muchos años, lo que me pareció el elemento esencial: que los dos homicidas no querían cometer el crimen y habían hecho todo lo posible para que alguien se lo impidiera, y no lo consiguieron. Es eso, en última instancia, lo único realmente nuevo que tiene este drama, por lo demás bastante corriente en América Latina. Una causa posterior de la demora fue de carácter estructural. En realidad, la historia termina casi veinticinco años después del crimen, cuando el esposo regresa con la esposa repudiada, pero para mí fue siempre evidente que el final del libro tenía que ser la descripción minuciosa del crimen. La solución fue introducir un narrador  - que por primera vez soy yo mismo- que estuviera en condiciones de pasearse a su gusto al derecho y al revés en el tiempo estructural de la novela. Es decir, al cabo de treinta años, descubrí algo que muchas veces se nos olvida a los novelistas: que la mejor fórmula literaria es siempre la verdad.

- Hemingway decía que no debía escribir sobre un tema ni demasiado pronto, ni demasiado tarde. 

¿No te ha preocupado guardar tantos años una historia en tu cabeza sin escribirla?

 

“En realidad, nunca me ha interesado una idea que no resista muchos años de abandono. Si es tan buena como para resistir los quince años que esperó Cien años de soledad, los diecisiete de El otoño del patriarca y los treinta de Crónica de una muerte anunciada, no me queda más remedio que escribirla”.

 

pero al ver que soportaba el paso del tiempo decidió hacerla novela. También la publicación de esta novela rompió alguna de las promesas políticas de GGM.

 

"Aún en 1980, mantenía García Márquez su decisión de no publicar ninguna obra narrativa antes del derrocamiento de Pinochet, en particular una novela titulada Crónica de una muerte anunciada... la cual salió a la luz de una manera espectacular en abril de 1981: una primera edición publicada simultáneamente en España, Argentina, México y Colombia, un millón de ejemplares, centenares de entrevistas, reseñas y notas en los periódicos semanales del mundo entero”. Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ: Cien años de soledad. Edición de Jacques JOSET. Madrid : Cátedra, 1997. 559 p. Citado como JOSET, pág. 20-21

 

En 1981 se publica la primera edición, que a pesar de su brevedad es una de las mejores novelas de GGM, salvando un poco las distancias con El otoño del patriarca y con  Cien años de soledad, distancias que sólo deben considerarse por la extensión de estas dos últimas. 

 

“Crónica de una muerte anunciada es una novela breve (ya que pese a sus 193 páginas, interlineadas y con unas letras tipográficas grandes, en edición corriente se reducirían a la mitad), pero por eso mismo más densa y exigente (tamaño o longitud no hacen a equivalencia de contenido o dignidad literaria.) Y desde luego distinta del conjunto de sus obras, al menos de las ya clásicas y sumamente conocidas: Cien años de soledad y El otoño del patriarca. Si quisiera hacerse una comparación, se diría que esta está más cerca de El coronel no tiene quien le escriba, que de las otras citadas.” R. CAMOZZI. "Gabriel García Márquez ,  Crónica de una muerte anunciada."  Reseña, año XVII, núm. 132, mayo - junio 1981. Págs. 10-11.

 

Como en otras ocasiones, los críticos no suelen coincidir con el autor en estas opiniones literarias.


PLINIO, pág. 80: GGM, contestando a la pregunta de Plinio Apuleyo Mendoza sobre  cuál es su mejor libro, responde así:

- Antes de escribir Crónica de una muerte anunciada sostuve que mi mejor novela era El coronel no tiene quien le escriba. La escribí nueve veces y me parecía la más invulnerable de mis obras.

- Pero, ¿consideras aún mejor Crónica de una muerte anunciada?

- Sí

-¿En qué sentido lo dices?

- En el sentido de que logré con ella hacer exactamente lo que quería. Nunca me había ocurrido antes. En otros libros el tema me ha llevado, los personajes han tomado a veces vida propia y hecho lo que les da la gana.

- Es una de las cosas más extraordinarias de la creación literaria...

- Pero yo necesitaba escribir un libro sobre el cual pudiera ejercer un control riguroso, y creo haberlo logrado con Crónica de una muerte anunciada. El tema tiene la estructura precisa de una novela policíaca.

 

La situación de los hechos los sitúa GGM en cualquier pueblo de la costa colombiana, no en Macondo, la población de ensueño que él mismo crea, y que nos explica así.

 

PLINIO,  en la pág. 71 habla GGM: “ Sólo dos de mis novelas, La hojarasca y Cien años de soledad, y algunos cuentos publicados en Los funerales de la Mamá Grande ocurren en Macondo. Las otras, El coronel no tiene quien le escriba, La mala hora y Crónica de una muerte anunciada tienen por escenario otro pueblo de la costa colombiana.”

 

En la vida real, ya se ha dicho que los hechos sucedieron en la ciudad de Sucre.

 

            1.2. Qué es Crónica de una muerte anunciada.

 

En mi opinión se puede  resumir brevemente el contenido de esta novela como el reflejo de unas formas de vida, guiadas en la mayoría de las veces por una  incultura arraigada en las gentes sencillas de pueblo, que cumplen rigurosamente las costumbres y formas de vida establecidas, actuando muchas veces de forma no muy acorde con lo que hoy entendemos como sociedad civilizada. Hoy se podría hablar de formas machistas y antiguas. Palabras como el honor, virginidad, etc., pero no debemos olvidar que los hechos sucedieron en la década de los cincuenta. Veamos que dice GGM.

 

PLINIO, pág. 139-140:

- Aseguras que no tienes un pelo de machista. ¿Podrías dar un ejemplo para probarle a cualquier feminista desconfiada que no lo eres?

- La concepción que tienen del machismo las llamadas feministas no es la misma en todas ellas, ni siempre coincide con mi propia concepción. Hay feministas, por ejemplo, que lo que quieren es ser hombres, lo cual las define de una vez como machistas frustradas, otras reafirman su condición de mujer con una conducta que es más machista que la de cualquier hombre. De modo que es muy difícil demostrar nada en este terreno, al menos en términos teóricos. Se demuestra con la práctica: Crónica de una muerte anunciada, para no citar sino uno de mis libros, es sin duda una radiografía y al mismo tiempo una condena de la esencia machista de nuestra sociedad. Que es, desde luego, una sociedad matriarcal.

 

A lo largo de la novela,  que como hemos mencionado fue concebida como relato, predomina éste sobre los diálogos, aunque el narrador intercala frases sueltas de como se lo contó tal o cual personaje a él mismo; especie de "flash backs" cinematográficos;  iremos también descubriendo varias formas de jugar con el tiempo, avanzando y retrocediendo en el mismo, aunque el total de los hechos transcurren en una hora. Probablemente sea este estilo narrativo, difícil de encuadrar lo que haga de esta obra algo fuera de normativas usuales o concretas. A destacar también, como en otras obras de GGM, la naturalidad con que describe los hechos, así como alguna pincelada de su "realismo mágico". Aún así la novela resulta ser una tragedia-drama?, depende de quien opine. El mismo autor la compara con Edipo rey de Sófocles.

 

Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ: Notas de prensa 1980-1984. Madrid, Mondadori, 1991. 522 p. En la pág. 324 dice: “Otro aspecto que le interesaba mucho a Rossana Rossanda era el ingrediente de la fatalidad en el drama. En realidad nunca me interesó la fatalidad como factor determinante. Lo que se parece a la fatalidad en la Crónica de una muerte anunciada  no es más que un elemento mecánico de la narración. Tal como en el Edipo rey, de Sófocles –aunque parezca extraño en una tragedia griega -, cuya esencia no es la fatalidad de los hechos sino el drama del hombre en la búsqueda de su identidad y su destino.”

 

    Uno de los autores consultados, Joset, describe así Crónica...  en la página 21-22 de su obra citada:

 

"Se trata de la historia –basada en un suceso de la realidad real- de un joven, Santiago Nasar, de quien todo un pueblo, menos él, sabe que va a morir asesinado. Tragedia griega del trópico, novela policial al revés, "falso reportaje y falsa novela al mismo tiempo. Falsa historia de un crimen verdadero". Crónica de una muerte anunciada une la transparencia estilística de los primeros relatos con la facilidad en manipular estructuras narrativas adquirida a lo largo de treinta y cuatro años de oficio de escritor. No sé si, como el autor pretende, son Crónica y El coronel no tiene quien le escriba sus mejores novelas. Sí sé que ambas forman, por encima de los años y de la producción literaria intermedia, un díptico de intensidad dramática cristalizada. Ambas son falsos "suspensos": el fracaso del coronel como la muerte de Santiago Nasar estaban escritos en El Libro Grande de una Jacques-le-Fataliste  del Caribe."

 

 

2. DEDICATORIA DE LA OBRA

 

La caza de amor es de altanería. GIL VICENTE[1]

 


[1] En esta nota recogemos parte de un artículo sobre el anticlericalismo de GGM, que parece un poco exagerado, sobre la opinión que aporta de ese anticlericalismo. Ya que muchas de las veces en que parece que GGM, puede resultar anticlerical, realmente lo que denota es un claro sentido del humor. Aún así reseñamos el artículo de Hernández,  "Crónica de una muerte anunciada y el anticlericalismo de Gabriel García Márquez" en Cuadernos para la Investigación de la literatura hispánica. Madrid, Fundación Universitaria Española", Número 8 (1987), pág. 45-62. 

 

"La caza de amor / es de altanería". Estos versos de Gil Vicente constituyen el epígrafe que GGM elige para encabezar su última novela, Crónica de una muerte anunciada. La obra de Gil Vicente en donde aparece la cita está en relación directa con el anticlericalismo que el autor colombiano manifiesta en su obra reciente".

 

En la pág. 59 la autora de este artículo sigue: 

 

"Después de lo que comenté al principio de este trabajo, en mi opinión, es en esta obra cuando el autor colombiano se muestra anticlerical.

                No manifiesta abiertamente su parecer pero el epígrafe de la novela es elocuente "La caza de amor es de altanería", -dice-. Esta cita tomada de Gil Vicente –como ya dijimos- nos da la clave. Pertenece a la Comedia de Rubena y podemos decir que a lo largo de la novela se va viendo el paralelo entre Ángela Vicario, la novia devuelta a su casa que presenta García Márquez, y Rubena, la protagonista de la comedia del mismo nombre de Gil Vicente.

                Los primeros versos de la Comedia del portugués son los siguientes:

                                   En Tierra de Campos, alla en Castilla,

                                   avía un abad que allí se morava ;

                                   tenía una hija que mucho preciaba,

                                   bonita, hermosa a gran maravilla.

                                   Un clérigo moço, que era su criado,

                                   enamoróse de aquella donzella,

                                   la conversación acabo con ella

                                   lo que no deviera aver començado.

 

                                   Llamavan a ella per nombre, Rubena

                                   hallose preñada, el moço ahuyo,

                                   todos sus meses arreo encubrio

                                   que biva persona sabía su pena.

                                   Su padre era fuerte cruel per nacion,

                                   celoso, muy bravo sin templa ninguna,

                                   llorava Rubena su triste fortuna

                                   rompiendo las telas de su coraçon:

 

                Al ver la similitud de ambas obras, interpreto que el autor de Colombia quiere cargársela al padre Amador.

                Distintas alusiones a lo largo de la obra infunden sospecha a cualquiera. En esto me voy a fijar ahora.

                "Nadie hubiera pensado ni lo dijo nadie que Ángela Vicario no fuera virgen –dice el narrador-. No se le había conocido ningún novio anterior y había crecido junto con sus hermanas bajo el rigor de una madre de hierro". Sabemos también que "aun cuando le faltaban menos de dos meses para casarse, Pura Vicario no permitió que fuera sola con Bayardo San Román a conocer la casa en que iban a vivir, sino que ella y el padre ciego la acompañaron para custodiarle la honra".

                Parte del trabajo de investigación de este artículo se trató de hacer una encuesta entre sus alumnos, la autora del mismo, sobre quien creían ellos que había sido el causante de la “desgracia” de Ángela Vicario, y los resultados apuntaban a diversos personajes de la novela, pero quizá el menos sospechoso sea el sacerdote que aparece en la misma.  Al menos no hay ninguna atisbo que apunte a ello. Aunque por supuesto sabemos que pudo ser cualquiera de los personajes, incluido el narrado (GGM).

 

3. BIBLIOGRAFIA UTILIZADA

 

 

- Plinio APULEYO MENDOZA y Gabriel GARCIA MÁRQUEZ.  El olor de la guayaba. 1ª ed. 1994, 1ª reimpresión 1996. Barcelona : Mondadori, 1994. P. 163. Citado como Plinio.

 

- R. CAMOZZI. "Gabriel García Márquez ,  Crónica de una muerte anunciada."  Reseña, año XVII, núm. 132, mayo - junio 1981. Págs. 10-11. Citado como CAMOZZI.

 

- Gonzalo DÍAZ-MIGOYO. Sub-rosa: la verdad fingida de Crónica de una muerte anunciada. Cuadernos Hispanoamericanos, nº 535 (enero 1995), pág. 39-51. Citado como GONZALO.

 

- DICCIONARIO de hispanoamericanismos no recogidos por la Real Academia (formas homónimas, polisémicas y otras derivaciones morfosemánticas). Reenaud Richard (coordinador). Madrid : Cátedra, 1997.  505 pág. Citado como DICCIONA­RIO

 

-DICCIONARIO  de la Lengua Española. Madrid : Real Academia Española, 1992. 2 vol. Citado como DRAE

 

- Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ: Cien años de soledad. Edición de Jacques JOSET. Madrid : Cátedra, 1997. 559 p. Citado como JOSET

 

- Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ: Notas de prensa 1980-1984. Madrid, Mondadori, 1991. 522 p. Citado como NOTAS

 

- Ana María HERNÁNDEZ DE LÓPEZ. "Crónica de una muerte anunciada y el anticlericalismo de Gabriel García Márquez.". Cuadernos para la Investigación de la literatura hispánica. Fundación Universitaria Española. Seminario "Menéndez Pelayo". Número 8, Madrid, 1987. Págs. 45-62 . Citado como HERNÁNDEZ.

 

- Nuevo Diccionario Enciclopédico Universal. Bilbao, Durvan, 1991. 16 vols. Citado como NDE.

 

- Pequeño Larousse ilustrado 2001. Barcelona, Larousse Editorial, 2002. Citado como EPE.

 

- Dasso SALDÍVAR.  García Márquez : el viaje a la semilla. La biografía. Madrid : Alfaguara, D. L. 1997. 611 p. Citado como DASSO.

 

-Julián SANTOS GUERRERO: “Desvíos de la fatalidad en Crónica de una muerte anunciada.” VOLUBILIS, núm. 4, octubre 1996

 

 

4. VOCABULARIO


 

- acezar,(lat. oscitiãre, de oscitãre). Intr. Jadear. NDE., vol. I, pág. 58

- aciago, a adj. infausto, de mal agüero. EPE,  pág. 36

- amanecido –a. part. adj. Trasnochado; hablando de una persona, que ha pasado la noche parran­deando.DICCIONARIO, pág. 35 

- árnica. n.f. Planta, de unos 50 cm. De alt., que crece en las montañas elevadas, de flores amarillas con la que se prepara una tintura útil para las contusiones, (Familia compuestas). 2. Tintura alcohólica preparada con las flores de esta planta.

- augurar v. tr. (lat. augurare) 1. Predecirlo futuro 2. Fig. Predecir y anunciar desdi­chas sin fundamento racional. EPE, pág. 122

- bautisterio = baptisterio n. m. (gr. Batisterion). Edificio o anexo de una iglesia desti­na­do a la administración del bautismo. 2. Pila bautismal. EPE, pág. 143

- borboritar.(voz onomatopéyica) intr. Borbotar, borbollar. DRAE, pág. 312

- boyardo.m. Señor ilustre, antiguo feudatario de Rusia o Transilvania. DRAE, pág. 319

- cachaco –a.Adjt. y s. m. y f. Para los colombianos de la Costa, hombre o mujer que vive en la capital, o natural del interior del país –es desp. EPE, pág. 84

- carcacha. n.f. Automóvil viejo y en muy malas condiciones. EPE, pág. 203

- cardamina. f. MASTUERZO, 1ª acep.

- caribañola.f. Empanada o fritura hecha a base de carne, yuca u otros ingredientes. (Col.): "Ella solía invitarlo a desayunar  en nuestra casa cuando había caribañolas de yuca, y mi madre las estaba haciendo aquella mañana." (G. García Márquez: Crónica de una muerta anunciada, pág. 34). DICCIONARIO,  pág. 104

- cerrero, aadm. Amér. Fig. 2. Venez. Dícese del café y otras bebidas fuertes y amargas. EPE,

- colerina. n.f. Forma premonitoria del cólera o forma benigna del cólera nostra. EPE, pág. 261

- conduerma.f. Majadería, tontería. DICCIONARIO, pág. 127

- cumbiamba. f. Col. cumbia. DRAE, pág. 625

- desbravarv.tr. Amansar el ganado cerril: desbravar un caballo salvaje. 2. Fig. Desa­hogarse el ímpetu de la cólera. EPE, pág. 327

- destazarv. tr. Hacer piezas  pedazos. 2. Descuartizar, despedazar los animales, para sacarles la piel, los huesos, la grasa, etc. EPE,  pág. 339

- fastos. n. m. pl. 4. Tablas cronológicas de los antiguos romanos: fastos consulares. 5. Anales o relación de sucesos memorables por orden cronológico. EPE, pág. 443

gallinazo n. m. Aura, ave. 2 Amér. Merid. Especie de buitre de plumaje totalmente negro. EPE,  pág. 476

- gordolobo. m. Guarapo, aguardiente de caña ordinario de la región de Barranquilla (Colombia). DICCIONARIO, pág. 223

- guayacán. (del taino waiacan.) m. Árbol de América tropical, de la familia de las cigofiláces, que crece hasta unos 12 metros de altura, con tronco grande, ramos, torcido, de corteza dura, gruesa y pardusca: hojas persistentes, pareadas, elípticas y enteras; flores en hacecillos terminales con pétalos de color blanco azulado, y fruto capsular, carnoso, con varias divisiones, en cada una de las cuales hay una semilla. La madera, , de color cetrino negruzco, es muy dura y se emplea en ebanistería y en la construcción de máquinas, y contiene una resina aromática amarga, de color rojo oscuro, que se emplea en medicina como sudorífico muy activo. También por sus cualidades excepcionales contra la fricción, esta resina se utiliza en algunas maquinarias, principalmente en los ejes de las hélices. 2. Madera de este árbol, llamado en algunos lugares palo santo. DRAE, pág. 1070 

- higuerón o higuerote n. m. Planta arbórea que crece en América, de tronco corpu­lento y madera fuerte, usada para construir embarcaciones (Familia moráceas. EPE, pág. 519

- huacal n. m. Méx. Caja hecha con varas o tablas delgadas, usada principalmente para transportar frutas y verduras. EPE, pág. 533

- ínfula n. f... ínfulas n. f. Plural  Fig. Presunción o vanidad. EPE, pág. 557

- leva. n. f. Acción y efecto de levar.  2. Espeque. ... 5. Mil. Forma de reclutamiento, que muchas veces significaba la movilización de todos los recursos humanos, empleada durante el Antiguo régimen para allegar tropas. EPE, pág. 604

- mastuerzo,m. Planta herbácea anual, hortense, de la familia de las crucíferas, con tallos de unos 4 dm. Torcidos y divergentes; hojas glaucas, las inferiores recortadas, y lineales las superiores, flores en racimo, blancas y de pétalos iguales, y fruto seco, capsular, con dos semillas. Es de sabor picante y se come en ensalada. NDE, vol. VIII, pág. 3406 

- montaraz adj. Que vive en los montes o se ha criado en ellos 2.Fig. Rústico, arisco, insociable. EPE,  pág. 685

- ortofónica. F. Fonógrafo. (Col. Perú, Bol.)

- panóptico.m. Cárcel circular dispuesta de modo que desde su centro se puedan vigilar todas sus partes interiores. DICCIONARIO, pág. 330

- papayera.f. Grupo folclórico, musical y de danzas, compuesto por aficionados, que recorre las calles de los pueblos para interpretar piezas típicas de la región. (Col.): "Trajeron además un espectáculo de bailarines, y dos orquestas de valses que desentonaron con las bandas locales, y con las muchas papayeras y grupos de acordeones que venían alborotados por la bulla de la parranda." (G. García Márquez, Crónica de una muerte anunciada, 65)

- papiamento, ta. (Del ant. Papear, hablar confusamente.) adj. Dícese del idioma o lengua criolla de Curazao.

- pinga –o.f. y m. Sexo masculino, pene, picha. DICCIONARIO, pág. 360.

- piyama. n. m. O f. Amér. Pijama. EPE, pág. 796

- presagion. m. (lat. presagium. Señal que indica y anuncia algún suceso. 2. Conjetura derivada de ésta señal. EPE, pág. 820

- rebaton.m. Llamamiento o convocación hecho a la gente por medio de campana, tambor, etc., cuando sobreviene un peligro o siniestro. Tocar a rebato, dar la señal de alarma ante cualquier peligro. EPE, pág.. 856

- ronzar. (De la onomat. ronz.) tr. Comer una cosa quebradiza partiéndola ruidosamente con los dientes. DRAE, pág. 1810

- salitre n. m. (Cat. Salnitre) Nombre usual del nitrato de potasio. 2. Cualquier sustancia salina, especialmente la que aflora en tierras y paredes. EPE, pág. 899

- sardinel. n.m. Obra de ladrillos sentados de canto y de modo que se toquen sus caras mayores. 2. Colombia y Perú. Escalón que forma el borde extremo de la acera.

- vano n. m. 6. Hueco de puerta, de ventana o de otra abertura en un muro o pared. EPE, pág. 1019

- vaporino. Marinero que trabaja en barcos de vapor. DICCIONARIO, pág. 468

 

Francisco Pelegrina López