BUSCADORES DE PAZ

 

Calma Neptuno tu tridentina empresa,

dale descanso a Caronte en sus tareas,

dile a la brisa que cambie las mareas,

para esas almas que anhelan la promesa.

 

Son suplicantes, con toda su entereza,

y hoy de rodillas te piden que les veas, 

tan desnudos y sin más que sus ideas 

para poder tocar la migajas de otra mesa.

 

Solamente desean compartir los dones

que un día a nosotros nos donó la tierra

y revivir así sus apenados corazones.

 

Apártalos de los dientes de la sierra,

no saben nada de causas sin razones.

¡Abrázalos! como hace el musgo con la piedra.