EL ESCRITOR JOVEN...

 

“El escritor joven debe aprender de nuevo esas universales verdades, tan antiguas, del corazón sin las cuales está de antemano condenada, por efímera, cualquier novela: el amor, el honor, la piedad, el orgullo, el sacrificio. Mientras no haga esto escribirá bajo una maldición. No escribirá de amor, sino de lujuria. No estará escribiendo del corazón sino de las glándulas…

 

El hombre es inmortal, no porque es la única de las criaturas que tiene una voz inextinguible, sino porque está dotado de un alma, de un espíritu capaz de compasión, de sacrificio y de resistencia. El deber del escritor, del poeta, es escribir acerca de estas cosas. Su privilegio consiste en elevar al hombre levantándole el ánimo, recordándole el valor, el honor, la esperanza, el orgullo, la piedad, que han sido gloria suya en el pasado.”[1]

WILLIAM FAULKNER



[1] Tomada la cita de la obra: MARTIN VIGIL, José Luis. Sexta galería. Oviedo: Richard Grandio, 6.ª ed., 1963