TALLER DE ESCRITURA

    Como para cualquier disciplina que se quiera aprender, hay que estudiar la técnica para llevarla a cabo, y los recursos a utilizar para una completa formación sobre la misma. Para ello sirven los talleres de escritura. Pero aparte de los talleres en donde te van a enseñar una estructuración pedagógica, metódica o técnica, no se puede escribir si no es utilizando mucho la imaginación y teniendo verdadera vocación por lo que se hace.

    Algún escritor famoso, dijo en alguna ocasión que para poder escribir hay tres cosas fundamentales: Leer, leer y leer.

    Yo solamente pretendo ofreceros una breve bibliografía sobre el tema para la persona interesada en escribir pueda formarse mínimamente en la materia.

    Aparte de los libros reseñados, hay muchos libros sobre el tema, y por supuesto hace falta un buen diccionario. Por último me atrevo a dar un consejo a cualquiera que quiera escribir: Lee de todo, pero en lo posible, lee autores que ya estén consagrados, poco te puede aportar una novela, aunque haya tenido mucho éxito, si en uno o dos años, ya no se hablará de ella. Por eso leer “clásicos” y obras de autores ya famosos te puede aportar mucho más.

    A continuación os pongo un decálogo para escribir cuentos o novelas, del escritor Horacio Quiroga, un auténtico especialista en escribir cuentos.

 

  1. Cree en el maestro (Poe, Maupassant, Kipling, Chejov…) como en Dios mismo.
  2. Cree que tu arte es una cima inaccesible. No sueñes con dominarla. Cuando puedas hacerlo lo conseguirás sin saberlo tú mismo.
  3. Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que cualquier otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.
  4. Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino el ardor con que lo deseas. Ama tu arte como a tu novia dándole todo tu corazón.
  5. No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra a dónde vas. En un cuento bien logrado las tres primeras líneas tienen casi la misma importancia que las tres últimas.
  6. Si quieres explicar con exactitud esta circunstancia: “Desde el río soplaba un viento frío”, no hay más palabras que las apuntadas para expresarla.
  7. No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él sólo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.
  8. Toma los personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos no pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento o una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.
  9. No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirlo tal como fue, has llegado en arte a la mitad del camino.
  10. No pienses en los amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si el relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida en el cuento.