RÍO. El simbolismo del río, del flujo de las aguas, expresa a la vez la “posibilidad universal” y el flujo de las formas, la fertilidad, la muerte y la renovación. La corriente es la de la vida y la de la muerte. Puede considerarse el descenso de la corriente hacia el océano, su remonte, o el cruce de una a otra orilla. El descenso hacia el océano es la reunión de las aguas, el retorno a la indiferenciación, el acceso al Nirvana; el remonte es evidentemente el retorno al divino Manantial, al Principio; el cruce es el de un obstáculo que separa dos dominios o estados; El mundo fenomenal y el estado incondicionado,  el mundo de los sentidos y el estado de desapego.”