LA TARASCA DE ANTEQUERA

 

 

La imagen de la tarasca se exhibe en la Real Colegiata de Santa María la Mayor, de la ciudad de Antequera, es una reproducción de la tarasca del año 1760 que procesionó en Granada, ciudad en la que aún hoy se mantiene esta tradición.

 

Mide ésta 4,83 metros de alto, 2,31 de ancho y 4,20 de largo y es la única réplica que existe en España de una tarasca. De estilo barroco, la reproducción es una fiel imitación a aquellos pasos que acompañaban a las procesiones del Corpus en el siglo XVII y, sobre todo, en el XVIII, compuestos por un dragón de siete cabezas y una figura femenina que representa la Fe.

 

"La procesión del Corpus Christi, celebración profundamente religiosa, comprendía en el Barroco una compleja escenografía, que incluía elementos profanos como la tarasca, el más esperado por niños y mayores, un monstruo horrendo que, encabezando la procesión, adoptaba forma de serpiente o espantoso dragón. Sobre su lomo podía cabalgar una mujer, que en ocasiones simbolizaba la fe, explicando el triunfo y el poder de Cristo sobre el pecado, representado por la sierpe. La tarasca, en esta época, lejos de ser un elemento meramente lúdico, completaba el significado del mensaje contenido en la d3ecdoración simbólica dispuesta en el recorrido de la procesión, cuyo principal cometido era reverenciar al Santísimo Sacramento. Su salida procesional la mantienen actualmente algunas ciudades.

Para esta ocasión Manuel Jesús Chiappi Gázquez y Chapitel Conservación y Restauración, S. L. Hayan recreado la tarasca que formó parte de la procesión del Corpus de Granada de 1760. Es un dragón con siete cabezas – símbolo de los pecados capitales- gobernado y dominado por la Fe, dispuesta sobre un castillo que la convierte en inexpugnable para imponerse sobre la bestia"1

 

1Este texto aparece junto a la imagen que se exponen el la Real Colegiata de Santa María la Mayor de Antequera.